martes, mayo 30, 2006

Ejercicio físico, descanso mental

Miro mis dedos apoyados en el teclado mecánico del trabajo. No se mueven. ¿A qué espero?

Giro la cabeza y miro el vaso de con restos del café con leche. No debería, no entra en la dieta. Pero hoy no me he podido resistir. Estoy contento.
Detrás hay un calendario de esos que te envían las empresas colaboradoras por navidad, junto a una felicitación. ¡Vaya asco de protocolos estúpidos y reglas no escritas! Me fijo en la fecha de hoy... 30 de Mayo... en un més estaré de vuelta.

Hay que ver lo que te puede cambiar el ánimo un simple polvo. Bueno, no fue sólo el polvo, también fue el buen rollo. Y las miraditas, que parece que por fin empiezo a saber utilizar (- Ya era hora guapa, que tienes 30 años!). Y bailar despreocupadamente, moviéndote como te sale de dentro, con los ojos cerrados y la sonrisa en la boca, y sin mirar a los demás a ver si te miran porque tú bailas y los demás sólo miran (mirame-pero-no-me-hables-ni-me-toques-que-estoy-superbueno-y-visto-que-te-cagas-y-soy-inalcanzable-para-ti-pero-no-para-tu-amigo-que-esta-muy-bueno-y-quiero-follar-con-el-pero-no-le-digo-nada-porque-aqui-no-se-habla-ni-se-baila-y-tu-estas-haciendo-el-idiota-porque-no-sabes-lo-que-se-lleva-y-lo-que-no-o-no-irias-vestido-así-con-esos-pantalones-y-esa-birria-de-camiseta-que-no-marcan-nada). Bailar como hacía antes, cuando era igual de inocente y de tonto, pero no tenía problema existenciales.

Mi mente retrocede 2 días. Pues sí, el tio estaba muy bueno. Físicamente ha mejorado con el tiempo. Y además siempre me ha parecido mu majete. Y baila como yo, pasando de la peña. Que fuerte que le dijera que se viniera a dormir conmigo, sin avisar ni dar señales antes. Pero bueno, todavía tengo que aprender las reglas esas del ligoteo. ¡Asco de reglas otra vez! Con lo genial que fue, bailar y disfrutar, y luego decirle simplemente: "me haría mucha ilusión que te vinieras conmigo a dormir esta noche". Me lo pensé tres veces, y casi no se lo digo... y sí, suena tope crío, ¡pero sincero, joer! Ya me gustaría que me lo dijeran a mí así. Pero no voy a tener tanta suerte. La gente confunde el ser directo con el ser desagradable. Se confunden demasiadas cosas. Aunque éste parece que tiene sentido común.


Otra vez no sé qué escribir. ¿Será, como dicen, que se escribe desde el sufrimiento, desde los desamores y los infortunios? Pues igual es eso, que todavía estoy feliz y contento como un niño con zapatos nuevos. Vuelvo a mirar el calendario y cuento en silencio. Faltan exactamente 31 días. Espero que quiera volver a repetir la sesión. Parecía que había disfrutado mucho.... ¡basta de inseguridades: me lo dijo! Pero aunque no quiera, no pasa nada. Hay buen rollo y eso es más importante. Pero paso de volver a estar 2 meses y medio sin sexo de nuevo. Sobretodo después de comprobar lo excelente que resulta para mi salud mental.

¿Cuanto me durará este bienestar? ¿Cuándo disfrutaré de nuevo?

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